10 empresas, 10 realidades y la misma necesidad: avanzar en la madurez de los datos.
Para muchas organizaciones, septiembre marca el inicio de una nueva etapa. Se retoman proyectos, se revisan objetivos y se empiezan a definir las prioridades de los próximos meses.
También es un buen momento para detenerse y hacerse una pregunta que a menudo queda en segundo plano, ¿sabemos realmente dónde estamos en la gestión de nuestros datos?
Porque antes de trazar cualquier estrategia de datos, hace falta un diagnóstico. Y eso es exactamente lo que hemos estado haciendo durante los últimos meses.
Hace unos meses hicimos pública nuestra colaboración con SPRI, la Agencia Vasca de Desarrollo Empresarial, como proveedores oficiales del Diagnóstico de Madurez de Datos. Esta iniciativa ha permitido evaluar el nivel de madurez en la gestión de datos de diferentes organizaciones, tejiendo un puente de colaboración entre el sector público y el privado.
La premisa de partida es sencilla, aunque no siempre se tiene en cuenta: sin diagnóstico, no hay estrategia posible.
Desde entonces, hemos tenido la oportunidad de acompañar a 10 empresas vascas en este proceso, procedentes de sectores tan diversos como la sanidad, la industria metalúrgica, la construcción o la logística.
El objetivo nunca fue aplicar la misma solución a todas ellas, sino entender el punto de partida de cada empresa e identificar qué acciones concretas pueden ayudarlas a avanzar en la gestión de sus datos, un terreno complejo para organizaciones de cualquier tamaño o sector.
La metodología proporcionada por la Agencia Vasca, se basa en diagnosticar la madurez de los datos a través de cinco ejes diferentes, lo que nos permite analizar distintos aspectos de la gestión de la información dentro de cada organización.
A partir de la evidencia recogida durante el diagnóstico, se establece un nivel de madurez para cada uno de estos ejes y se definen recomendaciones y acciones específicas para avanzar hacia un grado superior de madurez de datos.

La variedad de proyectos nos ha enseñado que cada empresa y cada industria tiene sus propias necesidades y prioridades. Sin embargo, hemos identificado patrones que se repiten una y otra vez, y que resumimos en tres grandes aprendizajes:
1. No hay estrategia sin diagnóstico
Antes de decidir hacia dónde queremos ir, hay que saber cuál es el punto de partida: qué capacidades tiene la organización y cuáles son sus principales áreas de oportunidad. Solo así es posible definir prioridades reales y establecer una hoja de ruta viable.
2. La cultura del dato es tan importante como la tecnología
Tener una estrategia bien definida o las herramientas adecuadas no es suficiente si eso no se traslada al día a día de la organización. Una estrategia de datos solo funciona si las personas comparten una misma manera de entender y gestionar la información.
3. Saber qué NO hacer es tan importante como saber qué hacer
En un entorno tecnológico cada vez más rápido y cambiante, decidir qué pasos dar es tan importante como saber cuáles no conviene dar todavía. Las organizaciones disponen cada vez de más herramientas y soluciones, pero cada decisión tecnológica implica una inversión. Por eso es vital conocer las necesidades reales de cada empresa y priorizarlas adecuadamente, para evitar inversiones que no aporten valor.
Estos 10 proyectos nos han confirmado algo que repetimos a menudo: la madurez de los datos no depende exclusivamente de la tecnología. Ninguna estrategia tiene éxito si no está adaptada a las personas, los procesos y la cultura de la organización.
Más allá de los diagnósticos realizados, este proyecto pone de manifiesto el valor de iniciativas que acercan conocimiento y apoyo especializado a empresas que, en muchos casos, no suelen recurrir a servicios de consultoría en este ámbito.
En este sentido, SPRI ha impulsado un proyecto que ha servido de puente entre empresas preocupadas por la gestión de sus datos y compañías como DesideDatum, especializadas en gobierno y gestión de datos. Gracias a esta colaboración, hemos ayudado a empresas de diferentes sectores a entender mejor su situación actual e identificar qué acciones pueden emprender para avanzar.
Desde DesideDatum, agradecemos a todas las empresas que han confiado en nosotros la oportunidad de acompañarlas en este proceso, y seguimos aprendiendo, proyecto a proyecto, sobre los retos a los que se enfrentan las organizaciones en la gestión de sus datos.